¿Complicaciones tardías de las terapias en Cáncer o complicaciones olvidadas?

Revisión de : Risk of Diabetes Mellitus in Long-Term Survivors of Hodgkin Lymphoma
Frederika A. van Nimwegen, Michael Schaapveld, Cecile P.M. Janus, Augustinus D.G. Krol, John M.M. Raemaekers, Leontien C.M. Kremer, Marilyn Stovall, Berthe M.P. Aleman, and Flora E. van Leeuwen

Journal Of Clinical Oncology VOLUME 32,NUMBER 29,OCTOBER 10 de 2014

Autor: Jheremy Reyes Castellanos

Internista – Hematólogo

Instituto Nacional de Cancerología – Bogotá, Colombia

 


Todas las intervenciones en medicina tienen beneficios y riesgos; en principio, el arte médico debe tomar en consideración ambos aspectos, así mismo, realizar un consolidado epistemológico que efectue la toma de la mejor decisión junto al paciente. Las terapias empleadas en el tratamiento del Cáncer como la radioterapia y quimioterapia, tiene numerosos beneficios, los cuales han cambiado la historia natural de las multiples  enfermedades neoplásicas hematológicas. Las complicaciones son tomadas en consideración, pero hay una tendencia habitual a tener en cuenta las posibilidades de presentar efectos adversos inmediatos y secundarios tempranos, frente a las complicaciones tardías.

En la actualidad, hay un claro interés en evaluar la incidencia de complicaciones tardías en los tratamientos antineoplásicos. Un grupo prototipo para este modelo de estudios, son los enfermos diagnosticados con Linfoma Hodgkin dada su expectativa de vida, que se refleja en una supervivencia global a 10 años de un 80%, porcentaje con el que se puede evaluar diferentes impactos e intervenciones de salud.

El trabajo de investigación del Dr. Van Nimwegen, publicado en el Journal of clinical Oncology (JCO), Riesgo de diabetes Mellitus en pacientes supervivientes a largo plazo de linfoma Hodgkin, es un claro ejemplo de las expectativas relacionadas al impacto tardío de la radioterapia; es un estudio observacional tipo análisis de cohortes retrospectivas, en donde se reclutan las historias clínicas de 2264 pacientes tratados por Linfoma Hodgkin entre 1965 y 1995, diagnosticados antes de los 51 años, con una mediana de seguimiento de 21.5 años en cinco centros Holandeses; con el objetivo de identificar factores de riesgo para Diabetes Mellitus relacionados con el tratamiento en esta población. Se realiza un análisis multivariado mediante regresión Cox, encontrando que 157 pacientes, a quienes se le administro dosis acumulada de 36 Gy de radioterapia infradiafragmática, desarrollaron Diabetes Mellitus, lo que equivale a una incidencia acumulada de 8.3% a los 30 años de seguimiento. El principal factor de riesgo fue la irradiación paraaortica y esplénica.

El reporte de ésta investigación es precedido de dos estudios en población pediátrica, donde se encontró una clara incidencia de complicaciones cardiovasculares relacionas a la quimioterapia y radioterapia en un amplio espectro de neoplasias infantiles. Aunque en la actualidad es poco frecuente que se use radioterapia infradiafragmatica para pacientes con linfoma Hodgkin; el estudio mencionado es una alerta para el personal que manejamos pacientes bajo estas condiciones, así como un incentivo para investigaciones futuras acerca de la prevalencia de complicaciones tardias de los agentes contra el cáncer. Es de esperar la llegada de estudios que evalúen el riesgo cardiovascular y la mortalidad relacionada en otros tipos de enfermedades hematológicas. En cuanto a las debilidades encuentro un déficit en la relación al principal factor de riesgo relacionado con Diabetes Mellitus como es la Obesidad, resaltado por los autores, no se realizó el diagnostico de ésta condición al diagnóstico del Linfoma, sino al finalizar la recolección de los datos, aspecto que se puede convertir en un sesgo de selección. La pregunta a plantearse sería ¿debemos realizar tamizaje para Diabetes Mellitus a estos pacientes con Linfoma Hodgkin llevados a radioterapia infradiafragmática?  Pienso que es necesario, mi preocupación es que los pacientes que tienen riesgo a presentar esta condición relacionada al tratamiento probablemente no sean valorados por el especialista en hematología sino por médicos de cuidado primario, motivo por el que quiero hacer extensivo este estudio.